Revisar y analizar solicitudes de crédito, validar información y documentación, consultar los sistemas autorizados, identificar riesgos y posibles inconsistencias, registrar resultados y dar seguimiento a las operaciones crediticias, para contribuir a una adecuada evaluación y administración del crédito, reducir riesgos financieros y operativos, mantener información confiable y apoyar la toma de decisiones sobre las solicitudes, procurando al mismo tiempo una atención eficiente y adecuada a las personas clientes.